lunes, 18 de octubre de 2010

Tres historias

Había una vez,
una historia de un chico
que quería ser como su padre,
El gran astronauta,
volar en un cohete al cielo azul…
Su sueño era muy imposible,
Su padre se negaba,
el llanto de un niño en la terraza…

Una joven quería ser música,
entre crines de caballo y cuerdas,
ámbar, terciopelo y maderas,
rodearse de violines concertistas,
que la aclamen una artista,
un mundo de ilusiones…

Un muchacho amante del  sol
Quería ser astrólogo, mirar las estrellas,
Lo primero era poseer un telescopio.
Noches enteras observando los astros.
La medianoche de luna llena,
con su telescopio se encontró
ante un extraña visión;
era el hijo del astronauta.



sábado, 16 de octubre de 2010

El juego solo quiere jugar

El anciano de barba blanca,
y su mirada de sencilla sabiduría.
Estudia los movimientos de su enemigo,
en un campo delimitado.

Androide de metálicas fauces,
Movimientos vivos y una inexpresiva mirada.
Representa la inteligencia humana,
participa del monocromático duelo.

Viejo mentor y de experiencia,
eso es lo que el androide más desea,
Su inteligencia es  elevada,
pero no es pauta de una historia,
eso no está en su memoria,
son un montón de piedras esparcidas.

Las piezas una a una caen;
Las manos temblorosas del anciano:
el caballo arrasa los súbditos del rey.
El movimiento naturalizado del androide:
una torre elimina un batallón de peones.

La constante invasión de los límites,
pilas de caídos a un costado.
El metálico sonido contra el tablero;
En la habitación resuenan las palabras
que dan finalizado el juego.



miércoles, 13 de octubre de 2010

Densidad recta

Cielo raso rojo,
Paredes rojas,
Pantalones rojos,
Manos rojas.

Todo es un infierno,
En el mundo de la casualidad,
Descargas en el cuero,
Semillas de fertilidad.

Curvas suaves,
Matices fuertes.
Una mano que se cierra,
Que precisa que el poema acabe.


lunes, 11 de octubre de 2010

Rutas marcadas.

Elevado al plano de la inercia,
veo encenderse un cartel de neón.
Manos transpiradas son las gotas
En un mar de sudor.

El humo que huye de la oscuridad,
la farmacia abre las veinticuatro horas.
Rigidez provocada por el estancamiento,
siento la necesidad de llegar.

Las puertas se abren y se cierran.
Nubes de oro anuncian una visita tardía,
la llegada es necesaria,
Hay un reloj cansado  de ser visto.

Calle tras calle siento perderme,
un amasijo gira a mi alrededor,
una familiar casa azul.
“Parada, por favor.”

sábado, 9 de octubre de 2010

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martes, 5 de octubre de 2010

Mítica salida de la costa.

  Usas casas, usas asas de los rezos pocos, café de grafa. Las manos de un cielo mucho. La caja de grasa blanca. Nata sobre la terraza. Una masa en la típica cabeza. La trama; alpaca. Carcaj de lanzas largas. Rastas de amanecer de frasco. Flaca la bala agria. Misa de lata. Sacas de los rezos pocos fes de gafas. Soles de sal. Sácalas, en una cadera. Mide la taza. Cesa a Ra. De él, miel sacará. La cara de Lara, en una mítica salida de la costa.

lunes, 4 de octubre de 2010

Alegría del Cronopio

Encuentro de un Cronopio y un Fama en la liquidación de la tienda La Mondiale.
-Buenas tardes, Fama. Tregua catala espera.
-¿Cronopio Cronopio?
-Cronopio Cronopio.
-¿Hilo?
-Dos, pero uno azul.
El Fama considera al Cronopio. Nunca hablará hasta no saber que sus palabras son las que convienen, temeroso de que las Esperanzas siempre alertas no se deslicen en el aire, esos microbios relucientes, y por una palabra equivocada invadan el corazón bondadoso del Cronopio.

Afuera llueve dice el Cronopio. Todo el cielo.
No te preocupes dice Fama. Iremos en mi automóvil. Para proteger los hilos.

Y mira el aire, pero no ve ninguna Esperanza, y suspira satisfecho. Además, le gusta observar la conmovedora alegría del Cronopio, que sostiene contra su pecho los dos hilos -uno azul- y espera ansioso que el Fama lo invite a subir a su automóvil.


Julio Cortázar (Historias de Cronopios y de Famas)

sábado, 2 de octubre de 2010

Stand by

  La decisión correcta... a veces es difícil tomarla, cuando la mayoría opta por la otra. La tentación casi que te hace desistir, es tan amplio lo que te rodea, que el caminar sin nadie puede atemorizarte. 
  Uno siente tanta soledad... sólo piensa en alguien que lo acompañe. No hay nada mas duro que acarrear solo con una verdad. 
  Pregunto, ¿Por qué hay tanta soledad? Pero.. ¿A quién pregunto? si no hay nadie...
                                                                                     Funes
"Recuerdo de vivir en la Atlantida,
como un pez que no podía gritar,
recuerdo la bruma de la ciudad,
como un monstruo sobre el amanecer.
Ningún lugar de hecho es bueno
cuando nadie está,
es solo grietas para huir..."

L.A. Spinetta

jueves, 30 de septiembre de 2010

Sistema de Pensamiento de Lewis Caroll

Sorites de Lewis Carroll publicados en Symbolic Logic (1896)

TODAS mis ideas que no se pueden expresar como silogismos son realmente ridículas.
Ninguna de mis ideas sobre pasteles de nata merece la pena de ser escrita.
Ninguna de mis ideas que no se hace realidad puede expresarse como un silogismo.
Nunca tengo ninguna idea realmente ridícula que no comunique a mi abogado enseguida.
Todos mis sueños son de pasteles de nata.
Nunca comunico a mi abogado ninguna de mis ideas a menos que merezca la pena de ser escrita.
Todos mis sueños se hacen realidad.

NINGÚN tiburón duda nunca de su buena preparación.
Un pez que no sea capaz de bailar un minuto es despreciable.
Ningún pez está seguro de su buena preparación a menos que tenga tres filas de dientes.
Todos los peces, excepto los tiburones, son amables con los niños.
Ningún pez obeso puede bailar un mi nuto.
Un pez con tres filas de dientes no es despreciable.
Todos los peces obesos son amables con los niños.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Eclipse solar, sueño disuelto.

La madre se levanta, enciende el televisor de la cocina y prepara el desayuno de la familia. Siempre despues de su café, sale al jardín a fumar un cigarrillo.


Nunca fue una buena madre, nunca pudo comportarse ante sus hijos. Su niñez no fue fácil, sus padres no la dejaban ser. Por la noche no duerme hasta tarde; observa el techo hasta bien entrada la noche.

El padre se levanta, huele las flores desde su ventana, el acero del péndulo de su gran reloj, huele los muebles. Saluda a sus niños y desayuna en el comedor. Desayuna en una mesa de mantel verde. Siempre fue despreocupado, a veces le costaba recordar a sus hijos.

Después tengo que dejar de mirar, la sensación de olvidarlos me duele, pero tengo qe despertar.

El sol es un escudo contra la luna: un lobo que sale de nohe. En los eclipses ellos salen por la tarde a devorar sus presas.


El sol nocturno no existe, siempre habá una oportunidad para la oscuridad, pero para la luz siempre pueden haber opacidades, sombras.