lunes, 11 de julio de 2011

Felicidad

 Quisieron envenenarlo,
pero él era el antídoto.
Quisieron acuchillarlo,
pero él era hierro forjado.
Quisieron seducirlo,
pero él era la mujer.
Quisieron sobornarlo,
pero él era el dinero.
Quisieron abusarlo,
pero él era el sexo.
Quisieron incinerarlo,
pero él era el sol.
Quisieron dominarlo,
pero él era el látigo.
Fueron mas allá de sus mentes y quisieron buscarlo,
pero no existía tal dios.

3 comentarios:

  1. Unos versos muy originales.

    La felicidad se encuentra en pequeños instantes sencillos, y dura unos momentos, no siempre es eterna.

    Besos.

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  2. Detrás de los eucaliptos habitan los miedos.

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  3. Quien es mucho, termina sin ser nada.
    Que no busquen más, que lo más lindo llega sin ser buscado.

    Te extraño.

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